El programa de las funciones se anunciaba, además del frontis del teatro, en un cartel en la Plaza Aníbal Pinto.
La inauguración tuvo efecto el 1º de septiembre de 1881 con la presentación de la zarzuela “Juega con Fuego”. Como todos los teatros de la época, también servía para otros propósitos, tales como bailes y banquetes. Estaba decorado con gran lujo y suntuosidad, y junto al Odeón, sucedía en importancia al Victoria.
Resiste en parte el terremoto del 16 de agosto de 1906, pero se destruye completamente con el incendio que se declaró con posterioridad al sismo.

