En el teatro Valparaíso la confitería era un carruaje dorado de bronce. Adentro había una señorita de uniforme azul claro que pesaba los caramelos con unas diminutas porongas y luego los echaba en preciosos envases.
Se inauguró en 1937, frente a la Plaza Victoria, en estilo Art Deco. El interior era solemne y de gran belleza, tanto el foyer como la sala misma, con sus hermosos frescos que representaban una alegoría del mundo.
Fue la primera sala de Chile con platea alta cuya estructura no tenía pilares sino una loza extraordinaria de hormigón armado, toda una proeza técnica para la fecha.
Antes de comenzar la función sonaba una campana profunda, como del fondo del océano, y la melodía “Pompa y Circunstancia” amenizaba el intermedio de la función.
Más tarde se convierte en el Club Valparaíso, y sobrevive algunos años como cabaret y sala de fiestas, pero acaba siendo demolido y hoy en su lugar existe una multitienda.
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La demolición de esta obra de arte deco es uno de los peores atentados cometidos contra el bello y porteño “patrimonio de la humanidad” en ese sector(¡Roguemos por el Bogarín que pasó raspando!).
La cosa esa que hay ahora es fea y peligrosa. Imposible comparar.
Calle Lira. Frente a las misteriosas ruinas de la iglesia Espiritú Santo, con mi hermano estamos en una larga cola para la vermut y así ver desde galería La noche de las narices frías (101 dálmatas). Cuando por fin llega mi madre con mi hermano menor, nos compra unos terribles y exquisitos completos en el inolvidable Quisissana de la esquina. La película era también un siete.
Al volver a casa nos pilla una protesta y casi nos asfixiamos con el gas lacrimógeno que entró al bus Verde Mar: ¡Una noche de película!
La última vez que entré con mi madre a la galería del cine Valparaíso, fue para ver La mujer descasada: aburrida y mala, poca gente, las ruinas y el completo del Quisissana ya no estaban, las protestas seguían vetadas. Sólo la distinguida Pompa y Circunstancia, que aún se tocaba AL FINAL (no en el intermedio) de cada función, nos acompañó hasta llegar a la calle.
¡Una noche de verdad! Imposible comparar.
Qué bien esta página!
Pero amigos, faltan fechas. Es dificil orientarse sin esos datos. Por favor, actualizar eso!
Atte.
Simón
En una oportunidad salvé la sala de un incendio. Terminada la función nocturna, mi esposa pasó al baño y yo me quedé en el foyer esperándola. De pronto miro hacia la platea y veo llamas saliendo de los asientos. Grito ¡¡Fueeego!!. Ante mis gritos llega un acomodador portando un extinguidor pero el no sabía usarlo, se lo arrebaté, le saqué el seguro y pude apagar las llamas. Alguien malintencionado había encendido papeles y había puesto un sachette de cera para apurar la combustión. Se alcanzaron a quemar unas diez o doce butacas pero no pasó a mayores. Espero les sirva mi aporte.
Una de las noticias que más me ha entristecido fue la demolición de este emblemático cine. La última vez que asistí a él fue para ver Firefox. Esto debe haber sido en 1982. Me acuerdo que el foyer no se encontraba en buenas condiciones y que la concurrencia era escasa.
Allí vi “Cinturón Negro Contra la Mafia”, “Fuga del Planeta de los Simios”, “El Francotirador”. Era el cine que más me gustaba de mi querido “Pancho”. Me encantaban las figuras de estilo griego que adornaban sus paredes.
Gracias por estas imágenes.
Las figuras del mural representaban la historia de la humanidad en secuencias, entre ellas María Antonieta bajándose de un carruaje, el Zeppelin, unos negros de una banda de jazz. Una lástima que lo hayan demolido. Tiene razón Edu Videla pues la marcha Pompa y Circunstancia se tocaba al final de la función. Saludos a los nostálgicos de los cines porteños que eran muy bellos.
La última vez que entré a ese cine fue para ver “Corazón Valiente”. Tambiém me pregunto porqué no se resguardó el mural. De el recuerdo un tren de color plomo y los brazos del director de la banda de jazz terminaban en punta.
También recuerdo que donde se vendían dulces también tenía una ventana para vender hacia la calle.
Que lastima que hayan destruido una de las edificaciones mas elegantes y de alto nivel en la historia del arte y cine de valparaiso .Fue uno de los teatros mas espectaculares en cuanto a elegancia y calidad de grandes presentaciones artisticas . Tuve la oportunidad de conocerlo solo como cine y me encantaba por lo imnopotente de su infraestructura que me hacia vivenciar tal como si se tratase de un verdadero teatro de la opera . Realmente al ver las fotografias me producen sentimientos de nostalgia frente a la perdida de patrimonio cultural-artistico de una de las ciudades mas importantes de nuestro pais
No puedo concebir cómo fueron capaces de destruir tan bella obra arquitectónica… es cosa de observar su fachada, entorno, e interior. Yo alcancé a pasar por fuera muchas veces o bien, observarlo desde Plaza Victoria. Realmente alguien debería pagar muy caro por el crimen que se cometió. La tienda que hoy está en ese lugar atenta contra la cultura y las artes de Valparaíso.